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Evidencia desde la demanda y la oferta sobre la efectividad de los impuestos a las bebidas azucaradas y el etiquetado frontal de advertencia en México y a nivel global

Seminario de Investigación
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Juan Carlos Salgado

Investigador en el Instituto Nacional de Salud Pública

25 de Septiembre de 2026

Este 25 de septiembre se llevó a cabo el Seminario de Investigación Demand- and Supply-Side Evidence on the Effectiveness of Sugar-Sweetened Beverage Taxes and Front-of-Pack Warning Labels in Mexico and Globally (Evidencia desde la demanda y la oferta sobre la efectividad de los impuestos a las bebidas azucaradas y el etiquetado frontal de advertencia en México y a nivel global), presentado por Juan Carlos Salgado, economista de la salud con formación en la UNAM, el Instituto Nacional de Salud Pública y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. El encuentro tuvo lugar en el Teatro de Decisiones de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, sede Mixcoac.

 

La sesión se centró en una pregunta fundamental para la evaluación de políticas alimentarias: ¿qué ocurre después de que una regulación modifica los incentivos de consumidores y productores? A partir de evidencia de México y de otros contextos, Salgado presentó distintas aproximaciones para estudiar los efectos de los impuestos a las bebidas azucaradas y del etiquetado frontal de advertencia.

 

El etiquetado frontal como política pública

 

Una parte de la presentación estuvo dedicada a la implementación del etiquetado de advertencia en México. La actualización de la NOM-051 fue anunciada en marzo de 2020 y el nuevo sistema comenzó a implementarse en octubre de ese año; posteriormente entraron en vigor otras disposiciones de la modificación normativa. 

 

El calendario presentado coincide con la regulación oficial: la modificación de la NOM-051 estableció la entrada en vigor de determinadas disposiciones de etiquetado frontal a partir del 1 de octubre de 2020, mientras que otros apartados comenzaron a aplicarse el 1 de abril de 2021. 

 

El seminario examinó esta política como parte de una agenda más amplia de investigación orientada a evaluar cómo los instrumentos regulatorios pueden modificar tanto las decisiones de compra como las características de los productos disponibles en el mercado. 

 

Consumidores: estimar lo que habría ocurrido sin la política

 

Desde la perspectiva de la demanda, Salgado presentó un modelo econométrico que incorpora variables como el precio, el contenido de azúcar y la presencia de edulcorantes no nutritivos, además de efectos asociados con las marcas, el tiempo y características de los hogares y los productos. 

 

Esta aproximación permite construir escenarios contrafactuales y comparar lo observado con una estimación de lo que habría ocurrido en ausencia de determinados cambios de política. En los resultados mostrados durante la sesión se analizaron indicadores de ventas mensuales per cápita relacionados con calorías, azúcares añadidos, grasas saturadas, sodio, fibra y proteína. 

 

El enfoque es relevante porque la evaluación de una política no depende únicamente de observar qué ocurrió después de su introducción, sino de establecer un punto de comparación que permita analizar con mayor precisión los cambios asociados temporalmente con la intervención.

 

Productores: precios, reformulación y otras respuestas

 

El seminario también puso énfasis en el lado de la oferta. La evidencia presentada mostró distintas formas mediante las cuales las empresas pueden responder a las políticas alimentarias, entre ellas modificaciones en precios, reformulación, marketing, portafolio de productos y tamaño de los empaques. 

 

Esta dimensión resulta especialmente importante porque las regulaciones pueden modificar no solo el comportamiento del consumidor, sino también las características de los productos que llegan al mercado. Investigaciones previas en las que ha participado Salgado han documentado precisamente procesos de reformulación posteriores a la introducción del etiquetado frontal en México. 

 

La discusión se extendió también al uso de instrumentos fiscales y al análisis de los costos que el consumo de determinados productos puede generar más allá del precio pagado directamente por el consumidor. En este marco, se presentaron ejemplos internacionales para discutir el papel de la tributación y las externalidades dentro de la política de salud. 

 

Evaluar más allá del efecto inmediato

 

Hacia el cierre, Salgado planteó que el análisis integral de estas políticas requiere considerar las respuestas estratégicas tanto de consumidores como de productores. Entre las líneas señaladas para México se encuentran la evaluación de resultados de salud a mediano y largo plazo y el desarrollo de modelos de simulación que permitan estudiar ajustes al diseño de las políticas y comparar alternativas. 

 

La discusión se inserta en un contexto internacional en el que los impuestos a las bebidas azucaradas continúan siendo objeto de evaluación y rediseño. La Organización Mundial de la Salud ha señalado que su impacto depende, entre otros factores, del traslado del impuesto a precios y de la sensibilidad de la demanda, y continúa promoviendo el estudio de su diseño y efectos. 

 

El seminario permitió así vincular economía de la salud, evaluación de políticas públicas y comportamiento de consumidores y empresas, mostrando que comprender la efectividad de una intervención requiere estudiar no solo la norma adoptada, sino también las múltiples respuestas que genera en el mercado.